viernes, 2 de diciembre de 2011

AMD se mueve hacia el mercado móvil


El fabricante de microprocesadores AMD ha anunciado nuevos detalles sobre su estrategia de reestructuración, que la ha llevado recientemente a anunciar el recorte de aproximadamente el 10% de su plantilla. El nuevo enfoque de la compañía parece ser el de los productos móviles, alejándose de su lucha directa con Intel por el mercado de los microprocesadores para PC, y más cerca de tablets y teléfonos móviles inteligentes . Estos son tiempos difíciles para AMD, que está sufriendo unas críticas muy duras por el rendimiento de su última línea de CPUs de alto rendimiento, y cuya producción se encuentra en una situación delicada debido a los problemas de Global Foundries con los procesos de 28nm. En tal punto de inflexión, tal y como resume el portavoz de la firma Mike Silverman en una entrevista con Mercury News, AMD deberá olvidarse de la vieja rutina “AMD contra Intel”, porque en sus propias palabras ya no se tratará más de eso.

La entrada en un mercado nuevo como el de los dispositivos móviles abre una puerta con un futuro impredecible para AMD, aunque con bastante esperanza sin la presión que supone competir con Intel, o al menos con una competencia más igualada en el campo de los procesadores de bajo consumo. Con el dominio de la micro arquitectura ARM, opción de facto en la práctica totalidad de dispositivos de carácter móvil, cabe la posibilidad de que AMD licencie el uso de esos diseños tal y como predicen los rumores desde hace unas semanas, y comience a planificar una nueva serie de procesadores basados en Cortex, metiéndose en el terreno de NVIDIA, Qualcomm, Samsung o Texas Intruments, aunque esto los llevaría nuevamente a un sitio complicado, con una competencia bien establecida y la misión de diferenciarse del resto, algo que podría hacer con algo de ayuda de su división de unidades gráficas, antes ATi, que ya tiene experiencia pasada en la producción de SoCs y chips gráficos para productos móviles
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Dejar a un lado la arquitectura x86 como producto menos importante y centrarse en la elaboración de nuevos productos basados en ARM podría ser una mala idea para una compañía que ha ganado su leal base de fans a partir de sus procesadores para ordenadores personales, aunque también ayudaría a AMD a expandirse a terrenos donde no esté continuamente presionada por el gran peso de Intel, que bien podría quedarse como única productora de CPUs x86 para tablets y smartphones, mientras que la salud de ARM sigue creciendo y su catálogo es cada vez más rico en opciones.

AMD no revelará oficialmente sus planes hasta febrero del próximo año, lo que les da tiempo a ellos de pensar en su nuevo rumbo, y al resto de la industria, y a los consumidores, de elucubrar nuevas teorías sobre esta aventura que está por venir. Aún de confirmarse, queda también por ver si AMD dejará por completo de diseñar nuevas CPUs convencionales, o podremos finalmente ver las nuevas plataformas que están en preparación para los próximos años, como Trinity, que se barajaba como la gran apuesta de la compañía para competir con la plataforma Ultrabook propuesta por Intel.


Fuente: gizmologia.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Kingston: SSD será el medio de almacenamiento más popular para finales de 2012



Los SSD nos acompañan desde hace ya un par de años, y a cada día que pasa se convierten en un formato más popular entre los conocedores y aficionados a los ordenadores personales. Son, en teoría, más resistentes que sus homólogos magnéticos, y son notablemente más rápidos incluso en sus modelos más económicos, lo que hace que sean cada vez más admirados y deseados por todos. Sin embargo uno de los aspectos que más perjudica las ventas de estas unidades son sus costes de producción, todavía muy elevados, y que repercuten negativamente en el precio de venta al público. Sin embargo esto es inherente a toda tecnología relativamente nueva, lo que significa que con el paso del tiempo su fabricación será más barata, y por lo tanto su precio en el mercado también se beneficiará.
Kingston, fabricante mítico de memorias DRAM, y más recientemente prolífico productor de unidades SSD, cree que este tipo de almacenamiento se impondrá en el mercado, algo que tiene bastante lógica, aunque según su criterio, lo hará en apenas un año. El director de ventas de memorias Flash de la firma, Nathan Su, afirma que los SSD reducirán su coste de fabricación a apenas 1 dólar por Gigabyte a finales de 2012, tal y como afirmaban las previsiones de los analistas allá por el mes de mayo, lo que daría un empujón a la plataforma, que se convertiría en el medio de almacenamiento predilecto del consumidor, por encima del hasta ahora rey indiscutible, el disco duro. Esta rebaja se deberá no solo al menor coste de las memorias NAND Flash por una bajada en general de los materiales, sino también a la transición a procesos de fabricación más pequeños, inferiores a 20nm, y un mejor conocimiento de la tecnología, que mejorará la cadena de producción.
Sin embargo no podemos sino preguntarnos si incluso con una rebaja sustancial en su producción, los SSD serán capaces de dominar un mercado tan difícil como el de los discos duros, y no por falta de recursos tecnológicos, pues la velocidad y durabilidad de las unidades está más que demostrada, sino por otros factores, en los que el tradicional disco magnético manda, y seguirá mandando al menos durante unos cuantos años más.

SSD vs HDD: El precio y capacidad
Hágase pues la tan esperada bajada de precio de las unidades SSD; nos encontraremos con una reducción media del 35%, y unidades de 128GB de gama media por US$128, frente a los posibles $200 actuales, con un coste por GB de $1.56. Sin duda es una rebaja considerable, que coloca estas unidades en un marco más asequible por el consumidor medio, pero que sigue estando a años luz de los habituales discos duros, que tantos años de almacenamiento nos han proporcionado. En comparación, y crisis de los HDD a parte, un disco duro de 2 Terabytes nos costaría menos que el mencionado SSD de 128 GB, a pesar de tener más de 15 veces su capacidad.
En una era en la que la capacidad lo es todo, para asegurarnos en formato sólido el espacio suficiente para guardar nuestros recuerdos, nuestro trabajo y ocio, nuestra biblioteca multimedia y en general todo lo que compone nuestra vida digital, tendríamos que gastarnos una cantidad desorbitada de dinero. A este respecto, los discos duros son la unidad a elegir.
¿Seguirán bajando de precio las memorias NAND Flash y la tecnología de fabricación de SSD? Por supuesto, pero al igual que con los discos duros, esto sucederá paulatinamente, y posiblemente no alcanzarán el nivel actual de estos hasta pasada casi una década. Punto para los dispositivos de almacenamiento magnéticos.

SSD vs HDD: El rendimiento
Para qué dilatar más la inevitable conclusión: Las unidades SSD son a los discos duros lo que el Serial ATA 3 (6Gbps) es a la interfaz P-ATA33. El rendimiento de la mayoría de SSDs actuales supera con creces las ambiciones más salvajes de cualquier HDD, incluso de aquellos de alto rendimiento. Si bien la gama baja está bastante limitada, con velocidades de escritura por debajo incluso de los 150 MB/s, todos los modelos de nueva “hornada” cumplen de sobra, con unas tasas medias superiores a los 250MB/s tanto en lectura como escritura, con una serie de modelos de altas prestaciones que superan los 500MB/s en ambas tareas, todo ello sin salir del mercado para el usuario doméstico, y manteniendo unos precios relativamente parecidos.
Seagate ha intentado dar un paso adelante en los medios magnéticos con sus series Momentus XT y más recientemente en el campo de los sobremesa con la línea Barracuda XT, añadiendo una caché en formato NAND Flash, creando en efecto una unidad realmente rápida, capaz de precargar los archivos más habituales en esa memoria caché de modo que cuando intentamos ejecutar una aplicación o acudir a datos que consultamos habitualmente, el acceso es prácticamente instantáneo. Pero más allá de esto, las tasas de lectura y escritura siguen muy por debajo de lo que una unidad de almacenamiento sólido puede ofrecernos, incluso contando con ese particular “acelerador”.